JULIO de 2.016
UN NUEVO CORAZÓN PARA EL KUAKU: MOTOR YANMAR 1GM10

     El motor del Kuaku un Faryman de 10 CV  tras la primera salida de Guardamar hacia Alicante, presentaba una avería aunque no excesivamente  importante, difícil de resolver al no encontrar piezas de sustitución.
     El termostato se hallaba fundido y el retén del cigüeñal estaba roto con lo que entraba agua en la cámara del volante mojando el motor de arranque, el cual se encontraba bastante oxidado, y haciendo que éste se bloqueara cuando pasaban unos días sin mover el motor.
     De este motor de origen norteamericano montado por astilleros alemanes, utilizado en su día en motobombas de cultivo, ahora resultaba imposible encontrar termostato, retenes, motor de arranque y otras piezas. Se podían hacer adaptaciones vía trabajos de tornería, pero el precio de este arreglo era excesivo, y al final seguiría teniendo un motor viejo que probablemente me diera algún problema mas.

     AUTONAUTICA SEGURA de Guardamar en la cual había confiado las reparaciones, visto lo visto, su dueño y jefe Manolo me aconsejó la instalación de un motor nuevo.
     Tengo que decir que tanto Manolo, como la administrativa Anna y su mecánico Raúl, son personas excelentes y grandes profesionales.
     Hicieron un trabajo impecable, no solo con el motor sino con los papeleos de la documentación del barco que se encontraba en situación bastante irregular; y también con otros arreglos.
     Desde aquí recomiendo encarecidamente esta náutica, a cualquiera que tenga barco en la zona costera de Alicante/Murcia.
     Decidimos montar finalmente un flamante y nuevo YANMAR 1GM10, y jubilamos al viejo Faryman que durante bastantes años se portó como un campeón hasta sus últimas agonías.
     En la instalación participó también un mecánico y directivo jubilado de Yanmar, al cual también le estoy profundamente agradecido.



     Instalar un motor nuevo en un barco viejo (o digamos con ciertos años), genera un debate sobre la rentabilidad económica de esta inversión. Al barco se le destina un dinero que difícilmente se recuperará en una posible venta posterior. 
    Mi opinión al respecto, es que en esta decisión hay que valorar distintos factores.
    Primero la conservación del barco. Un barco con años puede estar perfectamente mantenido y conservado, con lo cual si se piensa que va a durar unos cuantos años más, el cambio de motor está contemplado en la larga vida de la embarcación. He hecho un crucero por las Islas Griegas en un transatlántico de casi 40 años, que se encontraba en perfectas condiciones de habitabilidad y navegación. Los años de un barco bien mantenido, no son un impedimento para el cambio de motor.
     Segundo y quizá para mi mas importante, es el cariño que le tenga el armador a su barco. Hay barcos que son entrañables, han compartido momentos de júbilo con la familia, aventuras marineras, encuentros con compañeros de viaje, han sido espacio de desahogo y de acontecimientos, y un largo etcetra. Y todas estas vivencias, siempre que hayan sido positivas, refuerzan el nexo de unión del armador con su embarcación. Sin sentimentalismos que nos lleven a un despilfarro innecesario, doy por bueno que en estas circunstancias se invierta en un nuevo motor para el barco. 
     Y tercero, y para algunos lo mas importante, es la seguridad. Contar con un motor nuevo en alguna situación de apuro, y sobre todo si llevamos embarcados gente poco marinera, nos sacará airosos del trance y nuestros acompañantes no vivirán ni sentirán ninguna situación dramática. De eso se trata la navegación de recreo: disfrutar del mar con seguridad.

     Por todo lo anterior, decidí poner un motor nuevo en un barco senior, un corazón nuevo para mi barco.


Comentarios

  1. Me parece muy buen consejo, siempre hay armadores que se pueden encontrar en esa encrucijada!
    Por otro lado, has tenido mucha suerte en encontrar una náutica que te dé tanta confianza!

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